Se establece Tribunal Internacional de Justicia Climática

Los días 12 y 13 de Octubre tuvo lugar en Cochabamba Bolivia, la primera sesión del Tribunal Internacional de Justicia Climática. Este tribunal fue establecido por organismos Bolivianos de la sociedad civil, respondiendo a sugerencias del Presidente Evo Morales quién anteriormente había propuesto a las Naciones Unidas la instalación de un Tribunal Internacional para castigar a los responsables de los crímenes ambientales, en particular  aquellos que están contribuyendo sensiblemente con el cambio climático, ya que está cobrando centenares de miles de vidas humanas cada año por ciclones tropicales, sequías, nuevas enfermedades, problemas con escasez de agua, deshielo de glaciares, entre otros.

En la primera audiencia el Tribunal conoció 7 casos donde se denuncia el deshielo de glaciares que está reduciendo la disponibilidad de agua potable en poblaciones de Bolivia, los impactos generados por la plantación de agrocombustibles en Colombia y Ecuador, la contribución al cambio climático por la industria minera Peruana, así como sus impactos en la contaminación con plomo en niños y niñas y la destrucción que genera en varios países suramericanos la Iniciativa para la Integración Regional de Sur América IIRSA, la cual es fuertemente financiada por organismos como el Banco Mundial y el BID. En el análisis de los casos, el Tribunal encontró que el cambio climático es generado básicamente por el sistema político económico internacional y afectará a miles de millones de personas en el mundo, violando sistemáticamente los derechos humanos y derechos económicos, sociales y culturales, lo que significa que el cambio climático constituye un Crimen de Lesa Humanidad, de hecho la sistematicidad de los crímenes contra los derechos de la naturaleza hacen del cambio climático un crimen de lesa naturaleza.

El Tribunal pudo evidenciar que el cambio climático magnifica y profundiza injusticias existentes y que hay una gran urgencia de dar respuesta a los problemas ocasionados por el cambio climático, porque de esto depende la vida de muchas comunidades y pueblos, así como el bienestar de la madre tierra. El Tribunal también concluyó que los acuerdos internacionales sobre comercio e inversiones impulsan la expansión de los sectores industriales de uso intensivo de energía fósil y otros recursos naturales, así como la expansión de la agricultura y ganadería industrial (incluyendo monocultivos) y que todas estas actividades liberan grandes cantidades de carbono y contribuyen a la destrucción de bosques que regulan el clima. El Tribunal también constató que los grupos más vulnerables han sido violentados por el Cambio Climático en una larga lista de Derechos Humanos:

El tribunal fue conformado con 8 especialistas en materia ambiental provenientes de Europa, EEUU y América Latina, que gozan también de reconocida solvencia moral para poder establecer juicios imparciales y con conocimiento de causa en las diferentes problemáticas ambientales. El Presidente de CESTA Amigos de la Tierra El Salvador Ricardo Navarro fue miembro de este Tribunal, después de haber sido postulado por las organizaciones miembros de Amigos de la Tierra de América Latina.

El Tribunal Internacional de Justicia Climática, por no haber sido establecido por una instancia jurídica internacional no es vinculante o sea sus resoluciones no son de carácter obligatorio sino que son observaciones de carácter ético, moral y político, además por no haber estado presente los acusados y no haber hecho uso del derecho de defensa, el tribunal no emitió sentencias sino que se limitó a conocer de los casos y a emitir observaciones. El Tribunal se inspiró en las iniciativas de los pueblos para establecer Tribunales Éticos de Opinión, como el Tribunal Bertrand Russell, establecido en 1966 para juzgar y condenar los crímenes de guerra cometidos por Estados Unidos en Vietnam y luego los crímenes y violaciones a los derechos humanos cometidos por las dictaduras en América Latina entre 1974 y 1976, así como el Tribunal Internacional de los pueblos sobre la Deuda o el Tribunal Permanente de los Pueblos, pues estos tribunales encuentran legitimidad en la voluntad soberana de los pueblos como contrapuesta al poder de los gobiernos y de las empresas

La idea del gobierno de Bolivia de instalar este Tribunal fue generar un movimiento público que motive a las instancias oficiales internacionales pertinentes a instalar un Tribunal de Justicia Ambiental de pleno derecho, de hecho el tribunal recibió el respaldo moral de instituciones internacionales y personalidades que aplaudieron la medida de derivar responsabilidades por los impactos del cambio climático. La sesión de este Tribunal tuvo lugar en el marco de la Asamblea de presidentes del Alba donde 9 Jefes de Estado se han reunido en Cochabamba Bolivia para discutir diferentes problemas de la región y el problema del cambio climático jugará un rol preponderante en las discusiones. Las resoluciones del Tribunal serán entregadas el Sábado 17 en la reunión de Jefes de Estado, para que el ALBA se constituya en la principal fuerza política para impulsar la creación de un Tribunal Internacional de Justicia Climática de Pleno Derecho y con carácter vinculante.

Ana María Vásquez, de CESTA

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África exige entre 67.000 y 200.000 millones por el cambio climático

Los países africanos, de forma conjunta, solicitarán entre 67.000 y 200.000 millones de dólares para mitigar los efectos del cambio climático en el continente. Una notícia a cargo de Izaskun Sánchez Aroca que encontramos en el Periódico Diagonal del pasado 1 de octubre.  Es de importáncia capital entender que esta vez África esté representada en un bloque conjunto. Otras propuestas del Sud Global se esperan estas próximas semanas antes de la cumbre de las Naciones Unidas en diciembre.

El binomio África y cambio climático adquiere cada vez dimensiones más
dramáticas. De ello son conscientes los mandatarios africanos que por
primera vez en la historia irán con una postura de exigencias mínimas
a la próxima cumbre de la ONU sobre Cambio Climático en Copenhague. Un
hecho histórico no exento de interrogantes de cara a la reacción de
los restantes países y de la materialización de posibles compromisos.

El acuerdo se fraguó en un encuentro a finales de agosto en Addis
Abeba, sede de la Unión Africana (UA). Allí se reunió la comisión de
negociación para la cumbre, formada por diez países que representan a
todos los miembros de la UA. Con Meles Zenawi, primer ministro etíope,
a la cabeza, la comisión acordó exigir en Copenhague dos puntos
básicos: una compensación económica estimada entre los 67.000 y
200.000 millones de dólares al año para combatir los efectos del
cambio climático, y el compromiso por parte de los países
industrializados de reducir sus emisiones.
Si no existe un pacto
mínimo en este último punto, África amenaza con retirarse de las
conversaciones de la cumbre. Así lo anunció Zenawi: “Si es necesario,
estamos preparados para abandonar cualquier negociación que suponga un
nuevo expolio de nuestro continente”.

Además afirmó que están dispuestos a dialogar con cada país pero que
utilizarán las cifras para deslegitimar cualquier acuerdo que no
cumpla estos requisitos mínimos
. “África no debe ser contemplada como
un caso de caridad en las negociaciones globales”. Para el primer
ministro etíope, no se trata de pedir compensaciones económicas por
los efectos del cambio climático sino de poder obtener herramientas
que eviten su impacto.

Además pide a los países contaminantes que reduzcan sus emisiones
entre un 25% y un 40% para 2020. África es responsable del 3,8% de las
emisiones de gases de efecto invernadero (GEI), pero los impactos del
cambio climático serán mayores en el continente, cuya temperatura ya
ha subido medio grado, según diversas estimaciones. Los países
industrializados tienen una gran deuda climática con África
, señala
Cristina Rodríguez, del Área de Cambio Climático y Energía de Amigos
de la Tierra
. “Las emisiones que históricamente el Norte ha producido
han ocupado el espacio ambiental que debería ser compartido a nivel
global, amenazando así el derecho a la sostenibilidad de los países
del Sur”, explica.

Tala y biocombustibles

Africa se hará escuchar en Copenhaguen

Africa se hará escuchar en Copenhaguen

Rodríguez afirma que, además, parte de las emisiones de los países del
Sur han sido para el consumo en el Norte
. “En el caso de África, se
calcula que se ha destruido un 70% de bosque tropical para la
extracción de madera destinada en su mayoría a Europa y Estados
Unidos”. La deuda también se genera por supuestas soluciones frente al
cambio climático. “Cada vez hay más acumulación de deuda por el
acaparamiento de tierras por parte de las multinacionales”, aseguran
desde Amigos de la Tierra, “especialmente para las plantaciones de
agrocombustibles como la jatrofa”. En África, además, el cambio
climático afecta mucho a la agricultura y “el 66% de la población
depende directamente de ella. La adaptación de la agricultura al
cambio climático es otro tema pendiente por todo el negocio que se
quiere hacer con ello, destrucción de variedades, entrada del
agronegocio, de transgénicos…”.

Cristina Rodríguez valora positivamente el posicionamiento en bloque
del continente africano de cara a la cumbre, pero afirma que la
financiación que reciba debe cumplir unos criterios de equidad
internacional y fomentar la participación de la población
. “Se habla
de distintos mecanismos de lucha contra el cambio climático, pero lo
cierto es que ninguno contempla el punto más importante para la
mitigación y la adaptación, que es la soberanía de los pueblos
, que
cada pueblo decida cómo gestiona sus recursos y su vida en un proceso
de transición como el que representa el cambio climático”, concluye. AT_Logo

21/09, las plantaciones NO son bosques

Hoy es el día internacional contra las plantaciones de árboles. Os suena ‘raro’?
Porqué vamos ‘tambien’ en contra de plantar árboles después de tantos años yendo a favor de plantar árboles, se preguntaran los más escepticos y/o cínicos… Pues hay una buena razón para entender este meollo…

A continuación un pronunciamiento de capital importancia en estos días en que es fundamental empezar a asentar los mensajes contra los actuales mecanismos de compensación del carbono entre paises, que por mucho que lo intenten, no sólo no convencen a nadie, sino que además no ayudan NADA al planeta. (otra falsa solución, si no abres los ojos te la meten doblada).

Confío que os va ayudar a ver y entender mucho mejor el ‘otro punto de vista‘ sobre los monocultivos de árboles.

Gracias a la Vía Campesina, y Amigos de la Tierra por hacerlo visible.

Árboles acorralando al autóctono

Árboles acorralando al autóctono

Las plantaciones de árboles no son bosques. Es otro monocultivo que causa enormes impactos alrededor del mundo. Las plantaciones son un conjunto de árboles sembrados de la misma especie, edad y de muy rápido crecimiento que consumen intensivamente agua y riquezas de los suelos y ocupan áreas considerables. Cuando alcanzan su ciclo reproductivo, son cortados mediante tala rasa. Las plantaciones son sistemas agrícolas uniformes que substituyen en muchos casos ecosistemas naturales o sistemas agroecológicos más ricos en diversidad biológica y cultural donde muchas comunidades campesinas e indígenas realizan su vida.

Las plantaciones responden al modelo del agronegocio para la producción principalmente de pulpa para papel, madera, aceites y agrocombustibles. Una plantación no posee la riqueza biológica y social que caracteriza a los bosques y, por el contrario, produce graves impactos negativos: desplazamiento de comunidades enteras, violación a los derechos de los Pueblos, deterioro de la cultura local, violencia generalizada, contaminación por pesticidas, pérdida de diversidad biológica y alteración de los ciclos hidrológicos. Además, estos impactos afectan mayormente a las mujeres2.

Sabemos que existe una tendencia marcada a la expansión de monocultivos de árboles, palma y soja en todo el mundo. Según datos de la FAO, para el 2030 el área global de plantaciones de árboles se habrá incrementado en un 30%. Los mercados de pulpa para papel y productos derivados del aceite de palma se incrementan constantemente y se espera una tasa de incremento mayor debido, entre otros factores, a la creciente demanda por agrocombustibles.

En los últimos años, además, grandes empresas forestales y papeleras se han deslocalizado de sus regiones de origen en Europa y Norteamérica para lanzarse en una carrera agresiva sobre los territorios y los bienes naturales del Sur, donde actualmente son una de las principales trabas a los procesos de redistribución de la tierra y democratización de las relaciones sociales en el campo. Las transnacionales de la celulosa y la forestación están fuertemente constituidas, en la coyuntura actual, como los actores que mayor avance están logrando, en términos de poder: económico, político, financiero, de imponer un determinado modelo productivo y, finalmente, poder cultural e ideológico.

Soldados verdes y silenciosos

Soldados verdes y silenciosos

Para empeorar la situación, a partir de las negociaciones del Protocolo de Kyoto y en el marco de los esfuerzos para contrarrestar el cambio climático, las plantaciones a gran escala de árboles han sido consideradas como sumideros de carbono. Con este discurso se perpetúa la lógica que ha facilitado el cambio climático: el Norte seguirá emitiendo CO2 a la atmósfera, mientras destina fondos limitados para una limpieza ficticia de la atmósfera en los países del Sur, donde les resulta barato.

Para esto se ha creado el esquema de créditos de carbono, donde las toneladas de carbono fijadas en las plantaciones a gran escala de árboles son negociadas al mejor postor y utilizadas por las grandes empresas contaminantes para cumplir con las reducciones de sus emisiones requeridas por el Protocolo de Kyoto. Esto, además, ha servido a quienes promueven los negocios globales de las plantaciones a gran escala para justificar y financiar las mismas.

Es una solución a todas luces ficticia pues existen serias dudas sobre la adicionalidad (que tanto carbono fijan realmente las plantaciones) y la permanencia (cuanto tiempo permanece fijado este carbono) del supuesto carbono fijado por las plantaciones a gran escala de árboles. Los resultados de la utilización de las plantaciones de árboles como sumideros son tan inciertos, que su contribución a la reducción del cambio climático no ha podido ser verificada. Nuevas propuestas como REDD (conocida así por sus siglas en inglés) corren el riesgo de seguir el mismo camino y provocar más impactos negativos en todo el mundo.

En definitiva, las plantaciones de árboles socavan profundamente la soberanía alimentaria de los pueblos y la consecución de la justicia social, cultural, política, económica y climática.

Los foros internacionales juegan un papel importante en la promoción y defensa de las plantaciones de árboles: la propia FAO es una fuerte impulsora de este modelo ya que se encarga sistemáticamente de promover supuestos beneficios ambientales y sociales de las plantaciones, a contrapelo de las abundantes evidencias que demuestran lo contrario en todo el mundo. Aún mas, es la FAO la que sigue avalando que a las plantaciones de árboles se las continúe denominando -erróneamente- como bosques. En el marco de la crisis sistémica global, este organismo está llamando a prestar “una mayor atención al ‘desarrollo verde’” que incluya “plantar árboles, incrementar las inversiones en gestión forestal sostenible, una promoción activa de la madera en la construcción con criterios medioambientales y las energías renovables”.3 La Convención en Diversidad Biológica, a pesar del grave impacto que las plantaciones de árboles producen en la biodiversidad no se ha pronunciado contra las mismas.

Para el Protocolo de Kyoto, incluso existen los bosques sin árboles. Según la decisión 11/CP.7, anexo 1 (a) adoptada en Marrakech, se consideran “bosques aquellas superficies que normalmente forman parte de la zona boscosa pero carecen temporalmente de población forestal a consecuencia de la intervención humana (…), [aunque] se espera vuelvan a convertirse en bosque”.4 De esta forma, la institucionalidad global legitima una actividad que es solamente un negocio para un pequeño grupo capitalista en detrimento de la vida.

La lucha contra los monocultivos de árboles es un asunto cotidiano para las organizaciones que integramos La Vía Campesina y Amigos de la Tierra Internacional: las organizaciones en Malasia, Indonesia y Filipinas luchan contra las plantaciones de palma en Asia; en África existen luchas en Swazilandia y Sudáfrica contra las plantaciones para producir celulosa, en Nigeria contra las plantaciones de caucho; mientras que en América Latina las organizaciones de Uruguay, Argentina y Brasil poseen una lucha conjunta contra las plantaciones para pulpa y en Centroamérica se lucha contra las plantaciones para madera. Las mujeres de la Vía Campesina han realizado acciones directas a favor de la biodiversidad cuando han ocupado áreas donde empresas transnacionales planean más monocultivo. En Europa, las organizaciones realizan acciones de solidaridad y denuncia. Conjuntamente, Vía Campesina y Amigos de la Tierra Internacional poseen una campaña contra Stora Enso para denunciar y resistir los graves impactos que esta empresa produce en el cono sur de América del Sur.

Es tiempo para Actuar!

Es tiempo para Actuar!

La resistencia y lucha de los Pueblos contra las plantaciones de árboles es fuerte. Por esta razón existen movilizaciones en todo el mundo, que fortalecen las alianzas y obtienen  triunfos.

El 21 de setiembre también se celebra, en algunos países del mundo, la llegada de la primavera y con ella se celebra la vida. La lucha contra las plantaciones de árboles, es también una celebración de la vida, de la agricultura basada en la diversidad en manos de las pequeñas familias agricultoras campesinas e indígenas, de la restauración campesina e indígena del bosque y de tantas otras soluciones reales que existen. Esta celebración de la vida y de la resistencia, en este día de lucha contra las plantaciones de árboles, nos hace caminar más juntos en la construcción de un nuevo mundo.

España y los Gases de Efecto Invernadero: los Datos 2008-2009

Gira, Girasol

Gira, Girasol

A través de Ecologistas en Acción, España, Salvación ª la Taza! presenta unos cuantos datos sobre las emisiones de los gases invernadero (GSI) en España, con la intención de conscienciar a sus lectorxs, y animarles a seguir actuando por ellos mismxs, y pidiendo más responsabilidad a los políticos, así como aquellxs que toman decisiones. Que nos os engañen algunos datos en la primera lectura: la mayoría tienen una explicación añadida sobre el por qué.

La fuente es un documento llamado ‘Emisiones de gases de efecto invernadero en España (1990-2005) creado por Llorenç Serrano y Giménez, Secretario Confederal de Medio Ambiente de CCOO, y  José Santamarta Flórez, director de la edición española de la revista World Watch.

En 2008, en España, las emisiones de gases de invernadero disminuyeron un 6,5% respecto al año anterior. Bien!, Sin embargo, esto puede imputarse en buena parte a la crisis económica, que supone para ese año una moderación importante en el consumo de electricidad y en el uso del vehículo privado y en el transporte de mercancías.
España exporta más electricidad que la que importa. Aunque la demanda eléctrica disminuyó en un 0,5%, la producción de electricidad aumentó un 0,9%, resultando un saldo neto entre exportación e importación positivo.
–  Descenso de la generación de electricidad con carbóndebido al aumento de los precios del carbón de importación y de los derechos de emisión de CO2 en los primeros meses del año.
La aportación de las energías renovables -sobre todo la eólica- a este resultado de reducción de emisiones es muy importante, por cuanto cubrieron el 20,5% de la generación de electricidad, casi cinco puntos por encima de lo que aportó la nuclear.

Plantas Nucleares en España 2008 (FDV-CC)

Plantas Nucleares en España 2008 (FDV-CC)

La generación de origen nuclear también creció y supuso el 15,8% del total, con un aumento respecto al año 2007 de un 7%.

– Estimamos que en el sector del transporte la reducción de emisiones se debe sobre todo al aumento de los precios de los combustibles y a la reducción de desplazamientos laborales y de mercancías en el último período del año por efecto de la crisis. Puede ser que algunas políticas, fundamentalmente municipales, hayan dado lugar a un ligero desplazamiento de viajes hacia modos menos contaminantes pero, simultáneamente, en otros casos se ha seguido incentivando las infraestructuras de carreteras de alta capacidad o los aparcamientos para automóviles. No se aprecia un cambio positivo en las tendencias de la movilidad ni hacia el cambio modal, ni hacia la reducción de los desplazamientos.(…) Por tanto, la cuestión estriba en si las medidas adoptadas son lo suficientemente eficaces como para que cuando repunte la actividad   económica     nuestro     país  sea   más    eficiente energéticamente y se sigan reduciendo las emisiones de gases de invernadero.

–  Mecanismo de Desarrollo Limpio consiste en contribuir con las correspondientes inversiones a una reducción adicional y convenientemente certificada de emisiones en países en desarrollo.
En 2008 la dependencia energética alcanzó casi el 80%, a pesar de que en la producción nacional se incluye la energía nuclear, lo que no es riguroso ya que el combustible (uranio) es importado. El grado de dependencia energética fue del 66% en 1990, y de un 80% en 2008.
La emisión de metano se debe a la fermentación entérica (36% del total), la gestión del estiércol (26%), los vertederos (22%), la minería del carbón (2,5%), emisiones fugitivas del petróleo y el gas natural (1,7%), y las aguas residuales (5,9%). Los cultivos de arroz emiten cantidades muy pequeñas (0,8%).
Sector energético. Es el mayor responsable del conjunto de las emisiones, y el auténtico nudo gordiano, pues en 2008 representó el 78% del total. Las mayores emisiones se deben a la generación de electricidad y al transporte por carretera. El resto corresponde a las diez refinerías de petróleo, consumos energéticos de la industria, transporte aéreo interior (no incluye el transporte aéreo con otros países), usos residenciales (5,9%, sobre todo calefacción y agua caliente sanitaria) y servicios (2,9%).  Las emisiones de la generación de electricidad crecieron un 39% entre 1990 y 2008, tras el importante descenso de 2008, representando el 21,7% del total en 2008, siendo el sector eléctrico donde hay más posibilidades de reducir las emisiones y a un menor coste.

Molino Eólico en Menorca (Es Mila)

Molino Eólico en Menorca (Es Mila)

– En el transporte por carretera las emisiones están desbocadas pues, aunque en 2008 se han reducido un 4,18% por las razones que se han señalado anteriormente, se han duplicado desde 1990 (crecieron un 88% entre 1990 y 2008) y suponen el 23,4% del total. La política real sigue dando la prioridad al automóvil privado en el transporte urbano e interurbano y al camión en el transporte de mercancías. A este respecto hay que destacar el riesgo de que en las “políticas de salida de la crisis” se acometan inversiones destinadas a reforzar este modelo de movilidad. Por lo que cuando se recupere la actividad económica el repunte de emisiones del sector llevará al traste todos los escenarios de senda de cumplimiento del Protocolo de Kioto que podamos elaborar.
Las emisiones de GEI de 2008 habrían sido mucho mayores, de no haber sido por el desarrollo de la energía eólica, que en 2008 representó casi el 10% de la generación eléctrica bruta y el 11,5% de la demanda, con un aumento del 13% respecto a 2007, y evitó la emisión de 20 millones de toneladas de CO2 teniendo en cuenta el mix actual de generación.
Dado que la eólica plantea problemas de garantía de suministro, hay que intentar superar las dificultades de integración de la eólica en el mix de generación, que las hay, aumentando las conexiones con el resto de la UE y el norte de África (si no sopla el viento en un lugar, lo hará en otro más distante), el bombeo y la introducción de los vehículos eléctricos en el marco de un programa que contemple las “redes inteligentes” y la V2G (del vehículo a la red). También hay que empezar a desarrollar la eólica marina, cuyo retraso va a perjudicar la competitividad de la industria eólica española.
La solar fotovoltaica representó en 2008 casi el 1% de la demanda. No obstante, el Ministerio de Industria, Turismo y Comercio ha cambiado el régimen de primas, frenando en seco el desarrollo de la solar fotovoltaica y ocasionando con ello la pérdida de miles de empleos en el sector.

Proporcion Energías Renovables sobre el total de los países de la UE

Proporcion Energías Renovables sobre el total de los países de la UE