Testigos del Cambio Climático en América Central

En 2008, CESTA (FoE El Salvador), colectaron durante un encuentro de víctimas del Cambio Climático una série de testigos que comparten con nosotros sus problemáticas en cuanto pérdida de vidas, cosechas y bosques, la mayoría de las veces debido a la introducción de falsa soluciones en sus países, o por los impactos del Cambio Climático, ambos causados por los países económicamente ricos.

Biodiversidad, aguas, tierras de agricultores, pérdida de poblados, y extracción de recursos, son junto a la mala gestión de sus gobiernos, los puntos tratados en primera persona por estos testimónios de América Central. El mensaje, tal y como dice, Mrs. Amador es:

HAY QUE ORGANiZARSE PARA SEGUIR ADELANTE!

Para ver estos 9 testigos en youtube, pincha AQUí

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Se establece Tribunal Internacional de Justicia Climática

Los días 12 y 13 de Octubre tuvo lugar en Cochabamba Bolivia, la primera sesión del Tribunal Internacional de Justicia Climática. Este tribunal fue establecido por organismos Bolivianos de la sociedad civil, respondiendo a sugerencias del Presidente Evo Morales quién anteriormente había propuesto a las Naciones Unidas la instalación de un Tribunal Internacional para castigar a los responsables de los crímenes ambientales, en particular  aquellos que están contribuyendo sensiblemente con el cambio climático, ya que está cobrando centenares de miles de vidas humanas cada año por ciclones tropicales, sequías, nuevas enfermedades, problemas con escasez de agua, deshielo de glaciares, entre otros.

En la primera audiencia el Tribunal conoció 7 casos donde se denuncia el deshielo de glaciares que está reduciendo la disponibilidad de agua potable en poblaciones de Bolivia, los impactos generados por la plantación de agrocombustibles en Colombia y Ecuador, la contribución al cambio climático por la industria minera Peruana, así como sus impactos en la contaminación con plomo en niños y niñas y la destrucción que genera en varios países suramericanos la Iniciativa para la Integración Regional de Sur América IIRSA, la cual es fuertemente financiada por organismos como el Banco Mundial y el BID. En el análisis de los casos, el Tribunal encontró que el cambio climático es generado básicamente por el sistema político económico internacional y afectará a miles de millones de personas en el mundo, violando sistemáticamente los derechos humanos y derechos económicos, sociales y culturales, lo que significa que el cambio climático constituye un Crimen de Lesa Humanidad, de hecho la sistematicidad de los crímenes contra los derechos de la naturaleza hacen del cambio climático un crimen de lesa naturaleza.

El Tribunal pudo evidenciar que el cambio climático magnifica y profundiza injusticias existentes y que hay una gran urgencia de dar respuesta a los problemas ocasionados por el cambio climático, porque de esto depende la vida de muchas comunidades y pueblos, así como el bienestar de la madre tierra. El Tribunal también concluyó que los acuerdos internacionales sobre comercio e inversiones impulsan la expansión de los sectores industriales de uso intensivo de energía fósil y otros recursos naturales, así como la expansión de la agricultura y ganadería industrial (incluyendo monocultivos) y que todas estas actividades liberan grandes cantidades de carbono y contribuyen a la destrucción de bosques que regulan el clima. El Tribunal también constató que los grupos más vulnerables han sido violentados por el Cambio Climático en una larga lista de Derechos Humanos:

El tribunal fue conformado con 8 especialistas en materia ambiental provenientes de Europa, EEUU y América Latina, que gozan también de reconocida solvencia moral para poder establecer juicios imparciales y con conocimiento de causa en las diferentes problemáticas ambientales. El Presidente de CESTA Amigos de la Tierra El Salvador Ricardo Navarro fue miembro de este Tribunal, después de haber sido postulado por las organizaciones miembros de Amigos de la Tierra de América Latina.

El Tribunal Internacional de Justicia Climática, por no haber sido establecido por una instancia jurídica internacional no es vinculante o sea sus resoluciones no son de carácter obligatorio sino que son observaciones de carácter ético, moral y político, además por no haber estado presente los acusados y no haber hecho uso del derecho de defensa, el tribunal no emitió sentencias sino que se limitó a conocer de los casos y a emitir observaciones. El Tribunal se inspiró en las iniciativas de los pueblos para establecer Tribunales Éticos de Opinión, como el Tribunal Bertrand Russell, establecido en 1966 para juzgar y condenar los crímenes de guerra cometidos por Estados Unidos en Vietnam y luego los crímenes y violaciones a los derechos humanos cometidos por las dictaduras en América Latina entre 1974 y 1976, así como el Tribunal Internacional de los pueblos sobre la Deuda o el Tribunal Permanente de los Pueblos, pues estos tribunales encuentran legitimidad en la voluntad soberana de los pueblos como contrapuesta al poder de los gobiernos y de las empresas

La idea del gobierno de Bolivia de instalar este Tribunal fue generar un movimiento público que motive a las instancias oficiales internacionales pertinentes a instalar un Tribunal de Justicia Ambiental de pleno derecho, de hecho el tribunal recibió el respaldo moral de instituciones internacionales y personalidades que aplaudieron la medida de derivar responsabilidades por los impactos del cambio climático. La sesión de este Tribunal tuvo lugar en el marco de la Asamblea de presidentes del Alba donde 9 Jefes de Estado se han reunido en Cochabamba Bolivia para discutir diferentes problemas de la región y el problema del cambio climático jugará un rol preponderante en las discusiones. Las resoluciones del Tribunal serán entregadas el Sábado 17 en la reunión de Jefes de Estado, para que el ALBA se constituya en la principal fuerza política para impulsar la creación de un Tribunal Internacional de Justicia Climática de Pleno Derecho y con carácter vinculante.

Ana María Vásquez, de CESTA

CESTA

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Bolivia: llega el 1er Tribunal Internacional de Justicia Climática

Nota de prensa (08/10/09) sobre un acontecimiento estrechamente relacionado con los propósitos de Salvación ª la Taza!:

El primer Tribunal Internacional de Justicia Climática (Cochabamba, 13-14 octubre).

Evo Morales impulsa la creación del Tribunal Internacional de Justicia
Climática
con el objetivo de poder identificar y sancionar moralmente
a quienes atenten contra el medioambiente. La primera audiencia se
celebrará en Bolivia la próxima semana y se pretende que la ONU
continúe la labor.

A continuación la presentación, pero seguiremos informando la semana que viene.

Ante el panorama de búsqueda de compromisos y soluciones hasta ahora
no logrados contra el cambio climático, diferentes sectores y
organizaciones de la sociedad civil, incluyendo los pueblos y
naciones indígenas, afrodescendientes, movimientos campesinos y de
pescadores, han decidido promover la construcción de un Tribunal
Internacional de Justicia Climática (CO-TJC)
) que contribuya a
identificar y sancionar moralmente a quienes atenten contra el
medioambiente
.

Estas organizaciones ecologistas celebrarán la próxima semana en
Bolivia la primera audiencia del Tribunal Internacional de Justicia
Climática.

Alexandra Flores, de la Fundación Solón, una de las organizadoras del
evento, ha dicho que la audiencia se celebrará el 13 y 14 de octubre
en Cochabamba, ciudad del centro de Bolivia que dos días después
acogerá la VII Cumbre del los países del ALBA
.

Ha explicado que el tribunal ha recibido hasta ahora diez denuncias de
organizaciones de Perú, Colombia, Salvador, Brasil y Bolivia que serán
consideradas en las audiencias programadas por un tribunal que ha sido
formado por representantes de organizaciones civiles, de derechos
humanos y personalidades académicas.

Según Flores, esta iniciativa buscará incidir en instituciones como
Naciones Unidas para que avance en la formación de tribunales que
juzguen los delitos relacionados con el cambio climático, además de
buscar opciones para la preservación del medioambiente.

El presidente boliviano, Evo Morales, propuso el 22 de septiembre
pasado en Naciones Unidas la creación de un tribunal contra el cambio
climático, como instancia de investigación permanente a gobiernos y
empresas que contaminan el medio ambiente, y ha sido invitado por las
organizaciones indígenas a la audiencia del tribunal de la próxima
semana.

La primera audiencia se celebrará el 13 y 14 de octubre en Cochabamba
Miguel D’Escoto Brockmann presidente de la Asamblea General de la ONU,
fue el encargado de condecorar a Morales en reconocimiento a su firme
postura en defensa del medio ambiente y la Madre Tierra (Pachamama).

Morales resalta valores que “son muy necesarios para ayudar a nuestro
mundo a salir del pantano neoliberal de la codicia y la
irresponsabilidad social en que nos encontramos”, declara D’Escoto.

El cambio climático “es un producto del sistema capitalista que solo
persigue la máxima ganancia posible sin tener en cuenta la vida de los
otros
“, dijo entonces el presidente boliviano a los medios al tiempo
que se inauguraba en la ONU una conferencia sobre ese fenómeno.

El comité organizador de la Primera Audiencia del Tribunal lo conforma
la Plataforma Boliviana frente al Cambio Climático, Coordinadora
Andina de Organizaciones Indígenas, Amigos de la Tierra Internacional,
entre otras organizaciones.
Nota de prensa redactada por Adriana López Redondo.

Rising Voices – Radio Mundo Real.fm

Documento audio sobre la misión de verificación de las actividades mineras corporativas que afectan las comunidades indígenas de Guatemala. Además, una actualización sobre la situación actual en Honduras. Comunica la lucha, alza tu voz!

Pincha aquí para escucharlo.

Radioactivismo en línea

Radioactivismo en línea

África exige entre 67.000 y 200.000 millones por el cambio climático

Los países africanos, de forma conjunta, solicitarán entre 67.000 y 200.000 millones de dólares para mitigar los efectos del cambio climático en el continente. Una notícia a cargo de Izaskun Sánchez Aroca que encontramos en el Periódico Diagonal del pasado 1 de octubre.  Es de importáncia capital entender que esta vez África esté representada en un bloque conjunto. Otras propuestas del Sud Global se esperan estas próximas semanas antes de la cumbre de las Naciones Unidas en diciembre.

El binomio África y cambio climático adquiere cada vez dimensiones más
dramáticas. De ello son conscientes los mandatarios africanos que por
primera vez en la historia irán con una postura de exigencias mínimas
a la próxima cumbre de la ONU sobre Cambio Climático en Copenhague. Un
hecho histórico no exento de interrogantes de cara a la reacción de
los restantes países y de la materialización de posibles compromisos.

El acuerdo se fraguó en un encuentro a finales de agosto en Addis
Abeba, sede de la Unión Africana (UA). Allí se reunió la comisión de
negociación para la cumbre, formada por diez países que representan a
todos los miembros de la UA. Con Meles Zenawi, primer ministro etíope,
a la cabeza, la comisión acordó exigir en Copenhague dos puntos
básicos: una compensación económica estimada entre los 67.000 y
200.000 millones de dólares al año para combatir los efectos del
cambio climático, y el compromiso por parte de los países
industrializados de reducir sus emisiones.
Si no existe un pacto
mínimo en este último punto, África amenaza con retirarse de las
conversaciones de la cumbre. Así lo anunció Zenawi: “Si es necesario,
estamos preparados para abandonar cualquier negociación que suponga un
nuevo expolio de nuestro continente”.

Además afirmó que están dispuestos a dialogar con cada país pero que
utilizarán las cifras para deslegitimar cualquier acuerdo que no
cumpla estos requisitos mínimos
. “África no debe ser contemplada como
un caso de caridad en las negociaciones globales”. Para el primer
ministro etíope, no se trata de pedir compensaciones económicas por
los efectos del cambio climático sino de poder obtener herramientas
que eviten su impacto.

Además pide a los países contaminantes que reduzcan sus emisiones
entre un 25% y un 40% para 2020. África es responsable del 3,8% de las
emisiones de gases de efecto invernadero (GEI), pero los impactos del
cambio climático serán mayores en el continente, cuya temperatura ya
ha subido medio grado, según diversas estimaciones. Los países
industrializados tienen una gran deuda climática con África
, señala
Cristina Rodríguez, del Área de Cambio Climático y Energía de Amigos
de la Tierra
. “Las emisiones que históricamente el Norte ha producido
han ocupado el espacio ambiental que debería ser compartido a nivel
global, amenazando así el derecho a la sostenibilidad de los países
del Sur”, explica.

Tala y biocombustibles

Africa se hará escuchar en Copenhaguen

Africa se hará escuchar en Copenhaguen

Rodríguez afirma que, además, parte de las emisiones de los países del
Sur han sido para el consumo en el Norte
. “En el caso de África, se
calcula que se ha destruido un 70% de bosque tropical para la
extracción de madera destinada en su mayoría a Europa y Estados
Unidos”. La deuda también se genera por supuestas soluciones frente al
cambio climático. “Cada vez hay más acumulación de deuda por el
acaparamiento de tierras por parte de las multinacionales”, aseguran
desde Amigos de la Tierra, “especialmente para las plantaciones de
agrocombustibles como la jatrofa”. En África, además, el cambio
climático afecta mucho a la agricultura y “el 66% de la población
depende directamente de ella. La adaptación de la agricultura al
cambio climático es otro tema pendiente por todo el negocio que se
quiere hacer con ello, destrucción de variedades, entrada del
agronegocio, de transgénicos…”.

Cristina Rodríguez valora positivamente el posicionamiento en bloque
del continente africano de cara a la cumbre, pero afirma que la
financiación que reciba debe cumplir unos criterios de equidad
internacional y fomentar la participación de la población
. “Se habla
de distintos mecanismos de lucha contra el cambio climático, pero lo
cierto es que ninguno contempla el punto más importante para la
mitigación y la adaptación, que es la soberanía de los pueblos
, que
cada pueblo decida cómo gestiona sus recursos y su vida en un proceso
de transición como el que representa el cambio climático”, concluye. AT_Logo

Testimonios: Tobas, miseria sin fin (AR)

Este artículo de Mempo Giardinelli, escritor y periodista nacido en el Chaco Argentino en 1947, nos recuerda de nuevo el motivo fundamental de la existéncia de este blog sobre Justicia Climática: la denuncia de casos de muerte y miseria colectiva a raíz del descalabre del sistema financiero mundial de estos días, este que en su momento fue puesto en marcha por las rapaces del Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional.

Este testimonio de impacto está recogido in situ, en la ruta del periodista por algunos núcleos de poblaciones que salpican el recorrido del río Pilcomayo en Argentina. Desafortunadamente, es otra história de tierras las cuales han sido vendidas con sus poblaciones, fauna y cultura dentro.

Tobas, miseria sin fin.

En estos tiempos el Chaco concita la atención de todo el mundo.

Prensa y televisión global vienen a mirar los estragos de la desnutrición que afecta a miles de aborígenes en los bosques que se conocen – ya impropiamente – como El Impenetrable. Mi colega y amiga Cristina Civale, autora del blog Civilización y Barbarie, del diario Clarín, me invita a acompañarla. No es la primera invitación que recibo, pero sí la primera que acepto.. Rehusé viajar antes de las recientes elecciones, porque, obviamente, cualquier impresión escrita se habría interpretado como denuncia electoral. Y yo estoy convencido, desde hace mucho, de que la espantosa situación socioeconómica en que se encuentran los pueblos originarios del Chaco, y su vaciamiento sociocultural, no son mérito de un gobierno en particular de los últimos 30 o 40 años (los hubo civiles y militares; peronistas, procesistas y radicales) sino de todos ellos.

Primero nos detenemos en Sáenz Peña, la segunda ciudad del Chaco (90 mil habitantes), para una visita clandestina -no pedida ni autorizada- al Hospital Ramón Carrillo, el segundo más importante de esta provincia. Civale toma notas y entrevista a pacientes indígenas en las salas de Tisiología, mientras yo recorro los pasillos mojados bajo las infinitas goteras de los techos, y miro las paredes rotas, despintadas y sucias, los patios roñosos y un pozo negro abierto y rebalsando junto a la cocina.

Situémonos!

Situémonos!

Aunque el frente del hospital está recién pintado, detrás hay un basural a cielo abierto en medio de dos pabellones. Vidrios y muebles rotos, escombros, radiografías, cascotes y deshechos quirúrgicos enmarcan las salas donde los pacientes son sólo cuerpos chupados por enfermedades como la tuberculosis o el Chagas. Me impresiona la mucha gente que hay tirada en los pisos, no sé si son pacientes o familiares, lo mismo da.

Una hora después, en el camino hasta Juan José Castelli -población de 30 mil habitantes que se autocalifica “Portal del Impenetrable”- la desazón y la rabia se perfeccionan al observar lo que queda del otrora Chaco boscoso. Lo que fue imperio de quebrachos centenarios y fauna maravillosa, ahora son campos quemados, de suelo arenoso y desértico, con raigones por doquier esperando las topadoras que prepararán esta tierra para el festival de soja transgénica que asuela nuestro país.

Entramos -nuevamente por atrás- al Hospital de Castelli, que se supone atiende al 90 o 95 por ciento de los aborígenes de todo el Impenetrable. Lo que veo allí me golpea el pecho, las sienes, los huevos: por lo menos dos docenas de seres en condiciones definitivamente inhumanas. Parecen ex personas, apenas piel sobre huesos, cuerpos como los de los campos de concentración nazis.

Una mujer de 37 años que pesa menos de 30 kilos parece tener más de 70. No puede alzar los brazos, no entiende lo que se le pregunta. Cinco metros más allá una anciana (o eso parece) es apenas un montoncito de huesos sobre una cama desvencijada. El olor rancio es insoportable, las moscas gordas parecen ser lo único saludable, no hay médicos a la vista e impera un silencio espeso, pesado y acusador como el de los familiares que esperan junto a las camas, o tirados en el piso del pasillo, también aquí, sobre mantas mugrientas, quietos como quien espera a la Muerte, esa condenada que encima, aquí, se demora en venir.

Selva quemándose

Selva quemándose

Siento una furia nueva y creciente, una impotencia absoluta. Le pregunto a una joven enfermera que limpia un aparador vidriado si siempre es así. “Siempre”, responde irguiéndose con un trapo sucio en la mano, “aunque últimamente han sacado muchos, desde que empezó a venir la tele”.

Es flaquita y tiene cara de buena gente: se le ve más resignación que resentimiento. Son 44 enfermeros en todo el hospital pero no alcanzan para los tres turnos. Trabajan ocho horas diarias cinco días por semana y cobran alrededor de mil pesos los universitarios, y menos de 600 los contratados, como ella. Los días de lluvia los techos se llueven y esto es un infierno, dice y señala los machimbres podridos y los pozos negros saturados que revientan de mierda en baños y patios. Y todo se lava con agua, nomás, porque “no tenemos lavandina”.

Camino por otro pasillo y llego a Obstetricia y Pediatría. Allí todos son tobas. Una chiquilla llora ante su hijo, un saquito de huesos morenos con dos ojos enormes que duele mirar. Otra joven dice que no sabe qué tiene su nena pero no quiere que muera, aunque es obvio que se está muriendo. Hay una veintena de camas en el sector y en todas lo mismo: desnutrición extrema, mugre en las sábanas, miles de moscas, desolación y miedo en las miradas.

Después viajamos otra hora y el cuadro se hace más y más grotesco. Paramos en Fortín Lavalle, Villa Río Bermejito, las tierras allende el Puente La Sirena, los parajes El Colchón, El Espinillo y varios más. Son decenas de ranchos de barro y paja, taperas infames donde se hacinan familias de la etnia Qom (tobas). Todas, sin excepción, en condiciones infrahumanas.

Digan lo que digan, estas tierras -más de tres millones de hectáreas- fueron vendidas con los aborígenes dentro. Son varios miles y están ahí desde siempre, pero no tienen títulos, papeles, ni saben cómo conseguirlos. Los amigos del poder sí los tienen, y los hacen valer. El resultado es la devastación del Impenetrable: cuando el bosque se tala, las especies animales desaparecen, se extinguen. Los seres humanos también.
Y aunque algunas buenas almas urbanas digan lo contrario, y se escandalicen ciertas dirigencias, en el ahora ex Impenetrable chaqueño palabras duras como exterminio
o genocidio tienen vigencia.

El Río Pilcomayo

El Río Pilcomayo

Desfilan ante nuestros ojos enfermos de tuberculosis, Chagas, lesmaniasis, niños empiojados que sólo han comido harina mojada en agua, rodeados de perros flacos, huesudos y ojerosos como sus dueños. Se llaman Margarita, Nazario, Abraham, María y lo mismo da. Casi todos dicen ser evangelistas, de la Asamblea de Dios, de la Iglesia Universal, de “los pentecostales” o “los anglicanos”.
Involuntariamente irónico, evoco a Yupanqui: “Por aquí, Dios no pasó”.

Al caer la tarde estoy quebrado, roto, y sólo atino a borronear estos apuntes, indignado, consciente de su inutilidad. Al partir de regreso veo en un caserío un cartel deshilachado por el sol:

“Con la fuerza de Rozas, vote lista 651”

Y en la pared de un rancho de barro, seguramente infestada de vinchucas, veo un corazón rojo como el de los pastores mediáticos brasileños de “Pare de sufrir”. Abajo dice: “Chaco merece más. Vote Capitanich”.

A unos 400 kilómetros de aquí el escrutinio final de las elecciones avanza lenta, nerviosamente. En alguna oficina el ministro de Salud de esta provincia seguirá negando todo esto, mientras el gobernador se prepara para ser senador y vivir en Buenos Aires, bien lejos de aquí, como casi todos los legisladores.


¡Nunca antes, el Chaco ni este país me habían dolido tanto!!!

Perú: Días de Violencia

Lo que piden las comunidades indígenas de la selva peruana es fundamental : que se respeten sus derechos sobre la tierra.

Tras un fin de semana teñido de sangre en la partida Amazónica de Perú (Bagua), con mas de 34 muertes, 24 de ellas policías enviados por el funesto presidente Alan Garcia, y 10 indígenas (MUY probablemente fuera al revés), el Congreso peruano ha decidido aparcar durante 90 dias el decreto conocido como la ‘Ley de la Selva‘.

No cabe decir que esta Ley ha sido largamente rechazada por los indígenas de la Amazonia peruana, ya que temen que los decretos abran la puerta a una descontrolada inversión privada. Además denuncian que la norma fue aprobada sin el consentimiento de los pueblos nativos, contra lo establecido por la Organización Internacional del Trabajo (OIT).

Desde hace dos meses, unas 5.000 personas de más de 60 tribus peruanas, aglutinadas en la Asociación Interétnica de Desarrollo de la Selva Peruana (Aidesep) y lideradas por el incombustible Alberto Pizango Chota, se han pronunciado en contra de dichos decretos y han bloqueado carreteras y vías fluviales, y han obstaculizado las operaciones petroleras y gasíferas de la región, lo que ha causado que varias ciudades sufran desabastecimiento de alimentos y cortes de energía.

Alberto Pizango Chota, líder de AIDESEP (fuente AIDESEP)

Alberto Pizango Chota, líder de AIDESEP (fuente AIDESEP)

Actualmente su líder, Alberto Pizango, se encuentra bajo una orden de busca y captura en su país, y se le acusa de terrorista y conspirador, nada menos. Sin embargo Nicaragua, a través de Tomás Borge, dirigente sandinista y embajador en Lima, ya le ha ofrecido asilo político, y en la embajada permanece oculto Alberto. Borge justificó la decisión en “el espíritu solidario del presidente Daniel Ortega con los perseguidos políticos”.

En el terreno, alrededor de un millar de indígenas han iniciado el retorno a sus comunidades, de acuerdo con Roberto Guevara, jefe de la oficina de la Defensoría del Pueblo en la región de Amazonas. En las ciudades de Bagua y Bagua Chica, las autoridades han reducido la duración del toque de queda. Asimismo, los nativos accedieron a abrir ayer durante cuatro horas la vital carretera que une las ciudades de Yurimaguas y Tarapoto, bloqueada hace un mes, para permitir el ingreso de productos esenciales. Así se evitó un nuevo enfrentamiento con las fuerzas policiales. Los nativos anunciaron que mientras continúe su movilización sólo permitirán el tráfico los lunes.

Mientras, el Ejecutivo encabezado por Garcia, afirma ‘buscar una solución pacífica’, que excluya ‘genocidas’ como Pizango’, aunque crea que los indígenas de la selva no pueden ser calificados como ‘personas de primera clase’. Una mezcla de contradicciones, que además también nos obliga a replantearnos el concepto ‘democracia‘ en este lado del mundo.

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Firma la peticición dirigida contra al Presidente de Perú, por el bien del país y su gente, en Avaaz.org.