Testigos del Cambio Climático en América Central

En 2008, CESTA (FoE El Salvador), colectaron durante un encuentro de víctimas del Cambio Climático una série de testigos que comparten con nosotros sus problemáticas en cuanto pérdida de vidas, cosechas y bosques, la mayoría de las veces debido a la introducción de falsa soluciones en sus países, o por los impactos del Cambio Climático, ambos causados por los países económicamente ricos.

Biodiversidad, aguas, tierras de agricultores, pérdida de poblados, y extracción de recursos, son junto a la mala gestión de sus gobiernos, los puntos tratados en primera persona por estos testimónios de América Central. El mensaje, tal y como dice, Mrs. Amador es:

HAY QUE ORGANiZARSE PARA SEGUIR ADELANTE!

Para ver estos 9 testigos en youtube, pincha AQUí

Rising Voices – Radio Mundo Real.fm

Documento audio sobre la misión de verificación de las actividades mineras corporativas que afectan las comunidades indígenas de Guatemala. Además, una actualización sobre la situación actual en Honduras. Comunica la lucha, alza tu voz!

Pincha aquí para escucharlo.

Radioactivismo en línea

Radioactivismo en línea

África exige entre 67.000 y 200.000 millones por el cambio climático

Los países africanos, de forma conjunta, solicitarán entre 67.000 y 200.000 millones de dólares para mitigar los efectos del cambio climático en el continente. Una notícia a cargo de Izaskun Sánchez Aroca que encontramos en el Periódico Diagonal del pasado 1 de octubre.  Es de importáncia capital entender que esta vez África esté representada en un bloque conjunto. Otras propuestas del Sud Global se esperan estas próximas semanas antes de la cumbre de las Naciones Unidas en diciembre.

El binomio África y cambio climático adquiere cada vez dimensiones más
dramáticas. De ello son conscientes los mandatarios africanos que por
primera vez en la historia irán con una postura de exigencias mínimas
a la próxima cumbre de la ONU sobre Cambio Climático en Copenhague. Un
hecho histórico no exento de interrogantes de cara a la reacción de
los restantes países y de la materialización de posibles compromisos.

El acuerdo se fraguó en un encuentro a finales de agosto en Addis
Abeba, sede de la Unión Africana (UA). Allí se reunió la comisión de
negociación para la cumbre, formada por diez países que representan a
todos los miembros de la UA. Con Meles Zenawi, primer ministro etíope,
a la cabeza, la comisión acordó exigir en Copenhague dos puntos
básicos: una compensación económica estimada entre los 67.000 y
200.000 millones de dólares al año para combatir los efectos del
cambio climático, y el compromiso por parte de los países
industrializados de reducir sus emisiones.
Si no existe un pacto
mínimo en este último punto, África amenaza con retirarse de las
conversaciones de la cumbre. Así lo anunció Zenawi: “Si es necesario,
estamos preparados para abandonar cualquier negociación que suponga un
nuevo expolio de nuestro continente”.

Además afirmó que están dispuestos a dialogar con cada país pero que
utilizarán las cifras para deslegitimar cualquier acuerdo que no
cumpla estos requisitos mínimos
. “África no debe ser contemplada como
un caso de caridad en las negociaciones globales”. Para el primer
ministro etíope, no se trata de pedir compensaciones económicas por
los efectos del cambio climático sino de poder obtener herramientas
que eviten su impacto.

Además pide a los países contaminantes que reduzcan sus emisiones
entre un 25% y un 40% para 2020. África es responsable del 3,8% de las
emisiones de gases de efecto invernadero (GEI), pero los impactos del
cambio climático serán mayores en el continente, cuya temperatura ya
ha subido medio grado, según diversas estimaciones. Los países
industrializados tienen una gran deuda climática con África
, señala
Cristina Rodríguez, del Área de Cambio Climático y Energía de Amigos
de la Tierra
. “Las emisiones que históricamente el Norte ha producido
han ocupado el espacio ambiental que debería ser compartido a nivel
global, amenazando así el derecho a la sostenibilidad de los países
del Sur”, explica.

Tala y biocombustibles

Africa se hará escuchar en Copenhaguen

Africa se hará escuchar en Copenhaguen

Rodríguez afirma que, además, parte de las emisiones de los países del
Sur han sido para el consumo en el Norte
. “En el caso de África, se
calcula que se ha destruido un 70% de bosque tropical para la
extracción de madera destinada en su mayoría a Europa y Estados
Unidos”. La deuda también se genera por supuestas soluciones frente al
cambio climático. “Cada vez hay más acumulación de deuda por el
acaparamiento de tierras por parte de las multinacionales”, aseguran
desde Amigos de la Tierra, “especialmente para las plantaciones de
agrocombustibles como la jatrofa”. En África, además, el cambio
climático afecta mucho a la agricultura y “el 66% de la población
depende directamente de ella. La adaptación de la agricultura al
cambio climático es otro tema pendiente por todo el negocio que se
quiere hacer con ello, destrucción de variedades, entrada del
agronegocio, de transgénicos…”.

Cristina Rodríguez valora positivamente el posicionamiento en bloque
del continente africano de cara a la cumbre, pero afirma que la
financiación que reciba debe cumplir unos criterios de equidad
internacional y fomentar la participación de la población
. “Se habla
de distintos mecanismos de lucha contra el cambio climático, pero lo
cierto es que ninguno contempla el punto más importante para la
mitigación y la adaptación, que es la soberanía de los pueblos
, que
cada pueblo decida cómo gestiona sus recursos y su vida en un proceso
de transición como el que representa el cambio climático”, concluye. AT_Logo

21/09, las plantaciones NO son bosques

Hoy es el día internacional contra las plantaciones de árboles. Os suena ‘raro’?
Porqué vamos ‘tambien’ en contra de plantar árboles después de tantos años yendo a favor de plantar árboles, se preguntaran los más escepticos y/o cínicos… Pues hay una buena razón para entender este meollo…

A continuación un pronunciamiento de capital importancia en estos días en que es fundamental empezar a asentar los mensajes contra los actuales mecanismos de compensación del carbono entre paises, que por mucho que lo intenten, no sólo no convencen a nadie, sino que además no ayudan NADA al planeta. (otra falsa solución, si no abres los ojos te la meten doblada).

Confío que os va ayudar a ver y entender mucho mejor el ‘otro punto de vista‘ sobre los monocultivos de árboles.

Gracias a la Vía Campesina, y Amigos de la Tierra por hacerlo visible.

Árboles acorralando al autóctono

Árboles acorralando al autóctono

Las plantaciones de árboles no son bosques. Es otro monocultivo que causa enormes impactos alrededor del mundo. Las plantaciones son un conjunto de árboles sembrados de la misma especie, edad y de muy rápido crecimiento que consumen intensivamente agua y riquezas de los suelos y ocupan áreas considerables. Cuando alcanzan su ciclo reproductivo, son cortados mediante tala rasa. Las plantaciones son sistemas agrícolas uniformes que substituyen en muchos casos ecosistemas naturales o sistemas agroecológicos más ricos en diversidad biológica y cultural donde muchas comunidades campesinas e indígenas realizan su vida.

Las plantaciones responden al modelo del agronegocio para la producción principalmente de pulpa para papel, madera, aceites y agrocombustibles. Una plantación no posee la riqueza biológica y social que caracteriza a los bosques y, por el contrario, produce graves impactos negativos: desplazamiento de comunidades enteras, violación a los derechos de los Pueblos, deterioro de la cultura local, violencia generalizada, contaminación por pesticidas, pérdida de diversidad biológica y alteración de los ciclos hidrológicos. Además, estos impactos afectan mayormente a las mujeres2.

Sabemos que existe una tendencia marcada a la expansión de monocultivos de árboles, palma y soja en todo el mundo. Según datos de la FAO, para el 2030 el área global de plantaciones de árboles se habrá incrementado en un 30%. Los mercados de pulpa para papel y productos derivados del aceite de palma se incrementan constantemente y se espera una tasa de incremento mayor debido, entre otros factores, a la creciente demanda por agrocombustibles.

En los últimos años, además, grandes empresas forestales y papeleras se han deslocalizado de sus regiones de origen en Europa y Norteamérica para lanzarse en una carrera agresiva sobre los territorios y los bienes naturales del Sur, donde actualmente son una de las principales trabas a los procesos de redistribución de la tierra y democratización de las relaciones sociales en el campo. Las transnacionales de la celulosa y la forestación están fuertemente constituidas, en la coyuntura actual, como los actores que mayor avance están logrando, en términos de poder: económico, político, financiero, de imponer un determinado modelo productivo y, finalmente, poder cultural e ideológico.

Soldados verdes y silenciosos

Soldados verdes y silenciosos

Para empeorar la situación, a partir de las negociaciones del Protocolo de Kyoto y en el marco de los esfuerzos para contrarrestar el cambio climático, las plantaciones a gran escala de árboles han sido consideradas como sumideros de carbono. Con este discurso se perpetúa la lógica que ha facilitado el cambio climático: el Norte seguirá emitiendo CO2 a la atmósfera, mientras destina fondos limitados para una limpieza ficticia de la atmósfera en los países del Sur, donde les resulta barato.

Para esto se ha creado el esquema de créditos de carbono, donde las toneladas de carbono fijadas en las plantaciones a gran escala de árboles son negociadas al mejor postor y utilizadas por las grandes empresas contaminantes para cumplir con las reducciones de sus emisiones requeridas por el Protocolo de Kyoto. Esto, además, ha servido a quienes promueven los negocios globales de las plantaciones a gran escala para justificar y financiar las mismas.

Es una solución a todas luces ficticia pues existen serias dudas sobre la adicionalidad (que tanto carbono fijan realmente las plantaciones) y la permanencia (cuanto tiempo permanece fijado este carbono) del supuesto carbono fijado por las plantaciones a gran escala de árboles. Los resultados de la utilización de las plantaciones de árboles como sumideros son tan inciertos, que su contribución a la reducción del cambio climático no ha podido ser verificada. Nuevas propuestas como REDD (conocida así por sus siglas en inglés) corren el riesgo de seguir el mismo camino y provocar más impactos negativos en todo el mundo.

En definitiva, las plantaciones de árboles socavan profundamente la soberanía alimentaria de los pueblos y la consecución de la justicia social, cultural, política, económica y climática.

Los foros internacionales juegan un papel importante en la promoción y defensa de las plantaciones de árboles: la propia FAO es una fuerte impulsora de este modelo ya que se encarga sistemáticamente de promover supuestos beneficios ambientales y sociales de las plantaciones, a contrapelo de las abundantes evidencias que demuestran lo contrario en todo el mundo. Aún mas, es la FAO la que sigue avalando que a las plantaciones de árboles se las continúe denominando -erróneamente- como bosques. En el marco de la crisis sistémica global, este organismo está llamando a prestar “una mayor atención al ‘desarrollo verde’” que incluya “plantar árboles, incrementar las inversiones en gestión forestal sostenible, una promoción activa de la madera en la construcción con criterios medioambientales y las energías renovables”.3 La Convención en Diversidad Biológica, a pesar del grave impacto que las plantaciones de árboles producen en la biodiversidad no se ha pronunciado contra las mismas.

Para el Protocolo de Kyoto, incluso existen los bosques sin árboles. Según la decisión 11/CP.7, anexo 1 (a) adoptada en Marrakech, se consideran “bosques aquellas superficies que normalmente forman parte de la zona boscosa pero carecen temporalmente de población forestal a consecuencia de la intervención humana (…), [aunque] se espera vuelvan a convertirse en bosque”.4 De esta forma, la institucionalidad global legitima una actividad que es solamente un negocio para un pequeño grupo capitalista en detrimento de la vida.

La lucha contra los monocultivos de árboles es un asunto cotidiano para las organizaciones que integramos La Vía Campesina y Amigos de la Tierra Internacional: las organizaciones en Malasia, Indonesia y Filipinas luchan contra las plantaciones de palma en Asia; en África existen luchas en Swazilandia y Sudáfrica contra las plantaciones para producir celulosa, en Nigeria contra las plantaciones de caucho; mientras que en América Latina las organizaciones de Uruguay, Argentina y Brasil poseen una lucha conjunta contra las plantaciones para pulpa y en Centroamérica se lucha contra las plantaciones para madera. Las mujeres de la Vía Campesina han realizado acciones directas a favor de la biodiversidad cuando han ocupado áreas donde empresas transnacionales planean más monocultivo. En Europa, las organizaciones realizan acciones de solidaridad y denuncia. Conjuntamente, Vía Campesina y Amigos de la Tierra Internacional poseen una campaña contra Stora Enso para denunciar y resistir los graves impactos que esta empresa produce en el cono sur de América del Sur.

Es tiempo para Actuar!

Es tiempo para Actuar!

La resistencia y lucha de los Pueblos contra las plantaciones de árboles es fuerte. Por esta razón existen movilizaciones en todo el mundo, que fortalecen las alianzas y obtienen  triunfos.

El 21 de setiembre también se celebra, en algunos países del mundo, la llegada de la primavera y con ella se celebra la vida. La lucha contra las plantaciones de árboles, es también una celebración de la vida, de la agricultura basada en la diversidad en manos de las pequeñas familias agricultoras campesinas e indígenas, de la restauración campesina e indígena del bosque y de tantas otras soluciones reales que existen. Esta celebración de la vida y de la resistencia, en este día de lucha contra las plantaciones de árboles, nos hace caminar más juntos en la construcción de un nuevo mundo.

Honduras: El porqué necesita nuestra ayuda

Un artículo de Juan Almendares y Rafael Alegría publicado en el periódico inglés The Guardian el pasado 15 de Agosto.  Un grito de estos hondureños a lxs ciudadanxs de Europa y Estados Unidos para entender mejor la terrible situación de injusticia, y para manifestarse a sus gobiernos nacionales. Honduras, estamos todxs contigo!!

Manuel Zelaya en 2007

Manuel Zelaya en 2007

En los 47 días que van desde el secuestro de nuestro presidente electo
democráticamente, Manuel Zelaya, a la toma de poder por parte del
régimen de Roberto Micheletti mediante un golpe de estado, los
hondureños han sido testigos de ataques detestables contra nuestro
pueblo. Organizaciones de derechos humanos han documentado miles de
violaciones a los derechos humanos, como detenciones ilegales,
desaparición, tortura, asesinatos, uso excesivo de la fuerza y amenazas
de muerte. El miércoles, cientos de personas resultaron heridas y más de
40 fueron detenidas luego de que manifestantes de todas partes del país
confluyeron en la capital para exigir el regreso del Presidente Zelaya y
su gobierno electo democráticamente.

Además de esta violencia generalizada, los líderes y activistas del
movimiento social, entre ellos los grupos como los nuestros – Amigos de
la Tierra Honduras y Via Campesina Honduras – están siendo cada vez más
atacados debido a nuestro apoyo a la resistencia al régimen golpista y
por intentar proteger a los hondureños comunes y corrientes que luchan
por sus derechos democráticos. El miércoles por la noche en la capital
del país, Tegucigalpa, se dispararon balas contra la oficina de La Via
Campesina, una alianza de agricultores campesinos – en un claro intento
de silenciar a una de las principales organizaciones del Frente Nacional
Contra el Golpe de Estado. Nuestros compañeros sindicalistas y otros,
también han sido atacados con bombas y secuestrados.

Hasta el momento el golpe se ha cobrado más de 10 vidas inocentes, pero
esta cifra será eclipsada por los hondureños comunes y corrientes que
sufren, si la comunidad internacional se queda de brazos cruzados y
permite que el régimen de Micheletti continúe en el poder. Muchos de los
movimientos políticos en Honduras, entre ellos los nuestros, luchábamos
por nuestros derechos políticos en los 80s cuando Estados Unidos apoyó
al ejército hondureño cuando cometió grandes violaciones a los derechos
humanos contra activistas políticos. Aún tenemos las cicatrices de esta
opresión, y trabajamos día a día para apoyar a los hondureños comunes y
a los pobres a alcanzar logros en materia de derechos básicos que les
han sido negados desde aquellos días. Esto incluye el derecho a un medio
ambiente limpio y saludable, a alimentos y a libertades políticas que
les ayudarán a garantizar estos y otros derechos.

La ola de políticas progresistas en América Latina había comenzado a
lograr mejoras importantes para los pobres y el medio ambiente en
Honduras y otras partes. Los ciudadanos comunes de Honduras, al igual
que las comunidades rurales y urbanas en toda América Latina, cargan el
peso de las realidades del mundo globalizado en el que vivimos día a
día. Debido a nuestras comunidades campesinas e indígenas que han sido
desplazadas por la minería o cuya tierra fue arrebatada para alimentar
la demanda insaciable de café, bananas, madera y otras materias primas,
a la reiterada destrucción de vidas y sustentos de comunidades
afrocaribeñas de la costa a causa de los fenómenos climáticos cada vez
más destructivos vinculados al cambio climáticos, el pueblo de Honduras
sabe muy bien que somos todos parte de un sistema internacional
intervinculado e interdependiente. Pero si otros dentro de ese sistema
saben de nuestra existencia, es otro tema.

Bandera de Honduras

Bandera de Honduras

Son los “intereses especiales” detrás del derrocamiento de Zelaya los
que ahora están difundiendo la desinformación sobre el golpe, como la
afirmación de que la destitución de Zelaya fue realizada en virtud de la
constitución de Honduras. Estas falsedades están diluyendo la ya
debilitada voluntad de las potencias mundiales como Estados Unidos y la
Unión Europea de apoyar el regreso de la democracia en nuestro país. La
respuesta de la comunidad internacional a nuestra situación ha sido
lamentable. La acción temprana de la Unión Europea de suspender la ayuda
presupuestaria a Micheletti fue seguida de silencio, y seguida más
fuertemente al otro lado del Atlántico donde Obama sorprendió a muchos
estadounidenses al no tomar siquiera un posición débil con relación al
golpe.

Los hondureños estamos acostumbrados a tener que defender nuestros derechos, pero necesitamos el apoyo de la gente de todo el mundo para ayudarnos a poner fin a esta última injusticia y nueva ola de violencia contra nuestro pueblo. Los ciudadanos de Estados Unidos y Europa deben presionar a sus gobiernos para que actúen. Los esfuerzos iniciales de la UE deben ser seguidos de sanciones más fuertes como el congelamiento de cuentas bancarias, la cancelación de visas, la implementación de
prohibiciones a los viajes. Hay muchas herramientas que sus países tienen a disposición. Necesitamos que todos exijan que sus gobiernos las utilicen.

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Bonn 2009 UNFCCC: Qué pasó?

Esta reseña esta dedicada al contenido del encuentro del 1 al 12 de junio en la ciudad germana de Bonn sobre las negociaciones de Naciones Unidas para conseguir un acuerdo global más justo sobre el Clima. Es evidente que los políticos que escogemos, NO han hecho su trabajo.

Yo NO he hecho mis deberes.

Yo NO he hecho mis deberes.

La administración de los Estados Unidos han bloqueado el progreso para llevar estas negociaciones mas lejos. A pesar de que Europa no esta llevando a cabo un rol tan nefasto, sigue sin acertar en la búsqueda de posibles soluciones justas. Así se resume el sentimiento general de algunas de las grandes organizaciones no gubernamentales presentes del continente viejuno.

En Bonn, la administración de Obama ha suspendido. Sigue sin aceptar la responsabilidad que le toca acarrear como representante del país más contaminante del planeta a lo largo de la historia reciente. Ciertamente esta postura de Estados Unidos recuerda bastante la de la anterior Administración de Global Warming Bush.

Y sin embargo, la Unión Europea de los 27, que también puede considerarse como uno de los contaminantes del planeta más importante desde el siglo pasado, no ha querido, no ha podido, mostrar el liderazgo que debería llevar a cabo enfrente de esta obstrucción americana. Lo máximo que Estados Unidos están dispuestos a llegar, es al nivel de emisiones de 1990, lo cual sigue siendo altamente insostenible. Tampoco a criticado la peligrosa propuesta de Japón de reducir para 2020 sólo un 8% de la emisión de gases invernadero… y encima en relación a 1990. Mientras Europa se queda en silencio, estos hechos perturban la moral de todos aquellos que creemos que debería avanzarse y comprometerse a reducir sus emisiones,  así como defender un acuerdo más efectivo, equitativo y justo, en diciembre, durante el encuentro en Copenhagen (el nuevo Kyoto).

Justicia Climatica YA! (Bonn'09)

Justicia Climatica YA! (Bonn'09).

Los países industrializados necesitan asumir su histórica responsabilidad y pagar el dinero de esta deuda climática. Los países en vías de desarrollo deben permanecer fuertes en su llamamiento por la Justicia Climática. Un acuerdo justo es la única manera de sacar adelante un mundo con futuro. Sonja Meister de Amigos de la Tierra Europa.

ONG’s, científicos y otros actores internacionales de peso, piden a una indispensable reducción de 40% para el 2020, en el que mecanismos de compensación entre países dejen de ser válidos.

Muchas de las delegaciones de países en vías de desarrollo han adoptado posiciones fuertes, pidiendo un acuerdo climático equitativo y justo. Al igual que las ONG’s, estos países han exgido a los países industrializados una disminución del 40% para el 2020. Algunos, como Bolívia, han han añadido que se pague la deuda climática de ser un país desarrollado. El Salvador y Paraguay han dado voz acerca de los derechos de los Indígenas.

A pesar de estas demandas, los países industrializados no han querido acordar la cantidad de substanciales transferencias de dinero y tecnología de cooperación para combatir los efectos del cambio climático en estos países.

Próximos encuentros de UNFCCC

28 de setiembre al 9 de octubre en Bangkok, Thailandia.
2 al 6 de noviembre en Barcelona, España.
7 al 18 de diciembre en Copenhagen, Dinamarca.

Globos Negros: Acción 9 de Julio en Madrid

(Fotografía de Edu Ortega - Imagen en acción)

(Fotografía de Edu Ortega - Imagen en acción)

Coincidiendo con las negociaciones internacionales de cambio climático que se celebran en Bonn del 1 al 12 de junio, activistas de Amigos de la Tierra hemos realizado una acción en Madrid para mostrar la gran diferencia de emisiones de CO2 por persona que existe a día de hoy entre países.

Con carteles que muestran las emisiones por persona y año de cada país denunciamos que España está emitiendo el doble que la media mundial. Esto es unas seis veces más que una persona en India y casi el doble que en China. Además si tenemos en cuenta las emisiones acumuladas desde hace 150 años las diferencias son aún mayores.

Desde que comenzó la Revolución Industrial y la quema masiva de combustibles fósiles para construir nuestras sociedades,  los países enriquecidos hemos liberado a la atmósfera el 80% de las emisiones de CO2 que han causado el cambio climático.

Desde Amigos de la Tierra apoyamos un futuro acuerdo internacional que sustituya al Protocolo de Kyoto, que previsiblemente se firmará en Copenhague el próximo mes de diciembre, que distribuya los esfuerzos para reducir las emisiones basándose en la contribución histórica de cada país al cambio climático, y en su capacidad para mitigar las causas de los impactos y adaptarse a los efectos.

Necesitamos un acuerdo basado en la justicia climática, que haga responsabilizarse a los estados de la reducción de sus emisiones y que contribuya a que en 2050 cada persona en el mundo pueda emitir de forma equitativa y dentro de los límites ecológicos que la Tierra es capaz de absorber, 2 toneladas de CO2 por persona y año.

Por eso reclamamos al gobierno español que se responsabilice y actúe ya. Necesitamos una ley del clima que nos obligue a reducir las emisiones año a año. Solo así nos aseguraremos de que no sea demasiado tarde para actuar.

Amigos de la Tierra España, actúa desde finales de 1979, y perteneciente a la Federación Internacional Friends of the Earth repartida por todo el mundo. En España, hay grupos en Madrid, Andalucia, Aragón, Galicia y Baleares.

Actualmente llevan a cabo campañas sobre Cambio Climático y Energía, Agricultura y Alimentación (OMG’s), Residuos, y Desarrollo y Cooperación. Más información, aquí.

Para hacerte socio, pincha aquí.